martes, 8 de septiembre de 2009

Igualdad en el lenguaje.

Empezaré recordando que George Orwell dijo en 1984 que la primera de las tareas revolucionarias del totalitarismo consiste en cambiar el lenguaje, manipulando el sentido de las palabras”.

Y un ejemplo: hay una herramienta web que analiza los posibles bocablos sexistas en vuestros blog's. Os reto a que analicéis el vuestro pulsando aquí.

En mi país hay un movimiento a favor de la igualdad entre hombres y mujeres que aunque en apariencia sea injusto, hay que tener en cuenta que el hecho de que diga la constitución que todas las personas son iguales ante la ley independientemente del sexo, no ha conseguido la igualdad en la sociedad.

Para dar un empujón a este hecho justo, nos hemos inventado 'la paridad', consistente en conseguir que en todo órgano o grupo ejecutivo, público o privado, pero sobretodo público, haya el mismo número de hombres que de mujeres. Esto tiene muchas lecturas, pero hay un precedente en USA en que se obligó a tener un porcentaje de personal de raza negra en cada organismo de la nación (policía, etc.), obligación derogada cuando se consideró que todas las razas gozaban de las mismas oportunidades (por favor, ved la película Crash, aleccionadora de los problemas que causó esta obligatoriedad) y ahora se considera un éxito de aquella política que se tenga un presidente de raza negra. Esperemos que en pocos años las oportunidades en este país sean iguales independientemente del sexo, y podamos olvidar tan injusta norma, accediendo a los puestos de trabajo por nuestras aptitudes ajenas a nuestro sexo, incluyendo los puestos ejecutivos o políticos.

La desigualdad acumulada y el atraso en este tema, debido a los años de dictadura tan machista, hace que un gran grupo de personas se lancen a luchar por la igualdad de forma tan desaforada que con la vista nublada entienden desigualdad donde nunca la ha habido: en la gramática, en nuestro lenguaje.

Este movimiento por la igualdad entre sexos ha llegado tan alto, que tenemos un Ministerio de Igualdad, necesario para vigilar que la igualdad entre sexos se cumple en contratos, puestos ejecutivos, etc. y que incluso está llevado por una mujer, el personaje más joven que jamás haya formado parte de un gobierno en este país. Es tan joven, que es imposible haber adquirido experiencia suficiente para tal cargo; esperemos que su gran inteligencia la haga adquirir experiencia mucho antes de acabar esta legislatura, y de paso, adquirir la cultura que no tiene, aunque para eso sí que se necesita tiempo.

Digo esto, porque en una de sus primeras apariciones ante las cámaras de televisión y de una nube de periodistas habló con total impunidad de “los miembros y miembras del gobierno”, y una vez avisada de que no debe equivocar sexo con género y por tanto no existen ‘miembras’ , remató sus palabras con un “algún día podremos hablar de miembras”.

Uno, que en los últimos cuarenta años no recuerda haber hecho ninguna acción sexista, ni de palabra u obra, ni por omisión, se niega a aceptar que lo ha hecho toda la vida en el uso del lenguaje, por ver reportajes de leones, y no de leones y leonas, como parece ser correcto o, en general, por no unificar el concepto de sexo y de género, y dejar claro ambos en cada expresión hablada o escrita. (Ya sabeis, 'los castellanoleoneses y castellanoleonesas que quieran ser trabajadores o trabajadoras en el cuerpo de bomberos y bomberas, deberán estar adscritos y adscritas antes de...., en caso contrario serán rechazados o rechadas'. ¿No es una innecesaria pérdida de tiempo?

Tenía ganas de hablar de este tema, y me ha animado el siguiente texto recibido por correo, que expongo integro:


LECCIÓN DE GRAMÁTICA

Un poco de gramática bien explicada....Hagámoslo circular, vale la pena.


¿PRESIDENTE o PRESIDENTA?

En castellano existen los participios activos como derivados de los tiempos verbales.

El participio activo del verbo atacar, es atacante; el de salir, es saliente; el de cantar, es cantante; el de existir, existente.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser? El participio activo del verbo ser, es 'el ente'. ¿Qué es el ente? Quiere decir que tiene...entidad. Por ese motivo, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega al final '-nte'.

Por lo tanto, a la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente del sexo que esa persona tenga. Se dice capilla ardiente, no ardienta; se dice estudiante, no estudianta; se dice paciente, no pacienta; se dice dirigente y no dirigenta.

Nuestros políticos (y muchos periodistas) no sólo hacen un mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua castellana. Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos con la esperanza de que el mismo llegue finalmente a todos esos ignorantes.

El que mandó esto frustró a un grupo de hombres que se había juntado en defensa del género, ya habían firmado el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el turisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el violinisto, el telefonisto, el gasisto, el trompetisto, el techisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto...y el policío del esquino...y, sobre todos... ¡el machisto!

POR FAVOR, PÁSENLO A LA MINISTRA DE IGUAL - DÁ




19 comentarios:

Winnie0 dijo...

Tito estoy más que harta de lo de la paridad y la igualdad. Me limmito a ver a mi alreddedor, y en mi vida....¡yo hay cosas que no puedo hacer y las haría seguro más facilmente un hombre! y hay otras que las hago mejor que ellos. Sé que son palabras tontas...pero es que ¡somos distintos coño! ...que parece que no se enteran...Besos y que tengas un día genial

Menda. dijo...

'No se han encontrado sintagmas sospechosos.'

Mira!!! Vaya por Dios!! Y yo que pensé que lo iba a saturar.

Rocío dijo...

Totalmente de acuerdo. Cierto es que nuestro idioma es machista en el sentido de que usa el masculino como lo general. Pero creo que nos perdemos en las palabras y nos olvidamos de los actos. La igualidad no es cosa de palabras, al menos no sólo de palabras, sino de hechos.

Yo tuve una experiencia en el trabajo sobre este tema. Te la dejo aquí por si te interesa leerla. http://denuevoellaberinto.blogspot.com/2009/05/queridosas-amigosas-ayer-me-tocaba.html

Un saludo!

Alijodos dijo...

Pues en lo unico que discrepo contigo es enque esta ministra sea inteligente por que si lo fuera no diria las chorradas que dice...Yo creo que tampoco he usado un lenguaje sexista: he usado un lenguaje correcto el que habia, por que a mi como a ti esas reiteraciones de sexo me parecen una tomadura de pelo y un gasto de energia innecesario...Respecto a la paridad esta muy bien que se favorezca la inclusion en el mundo laboral de la mujer pero estamos llegando a un punto peligroso, un punto en donde a un hombre le esta resultando casi imposible encontrar trabajo por los beneficios fiscales de muchos colectivos...Y por otro lado equiparar en hombres y mujeres lo del congreso me parece una chorrada: ahi precisamente que son los que representan a los ciudadanos deben estar los mejores preparados, no entiendo por que tiene que ir todo al 50%..En fin un buen post y saludos amigo.

TitoCarlos dijo...

Rocío, he leído tu post. Es excelente. No es cuestión de sexos, es de cultura.
Un beso,

Winnie, mi sobri, este tema da para mucho, y debiera darles qué pensar el que tantos hombres y mujeres no estén de acuerdo.
Un beso,

Menda, prueba con mi página, y dime si estás de acuerdo.
Un beso,

Alijodos, me consta que la ministra es inteligente, pero inculta y falta de experiencia para ese cargo. En cuanto a lo de la paridad, es algo temporalmente necesario; esperemos que sepan cuándo hay que quitar tan injusta norma.
Un abrazo,

Nuria Gonzalez dijo...

Está claro que la pobre ministra no tuvo un día afortunado cuando se pasó tres pueblos con la gramática castellana.
Me río tanto con el rollo de la igualdad, los géneros ideológicos, los problemillas gramaticales pero es lo que tenemos y nos merecemos.
A los 17 años tuve que aprender como es debido la gramática castellana, el problema es que ahora no le interesa a nadie y nuestra universidad está repleta de entes inteligentes pero cargados de ignorancia. Ellos serán los gobernantes del futuro.

Un abrazo

Mannelig dijo...

Ay, amigo, esta batalla del lenguaje está muy dura, no sé cómo acabará. Para nuestro "consuelo", no es problema único del español. Otros idiomas como el alemán también viven algo parecido, supongo que es general a aquéllos con palabras que cambian la desinencia según el género. Al final, hablaremos todos inglés, que no tiene ese problema...

Felisa Moreno dijo...

Yo estoy un poco harta del lenguaje no sexista, como trabajo en la administración y tengo que hacer muchos proyectos y memorias, siempre tengo que andar con especial cuidado en estos temas, y me fastidia, la verdad.

Un beso

Lola Mariné dijo...

Copio aqui el comentario que te he dejado en Facebook:

"En su momento ya tuvimos una acalorada discusión en un foro literario a cuenta de los miembros y miembras.
Yo creo que usar como genérico el masculino es machista. Cuando se habla de EL HOMBRE yo no me siento identificada. No me parece una perdida de tiempo molestarse en nombrar los dos géneros (en Internet suelo usar la @), no hacerlo es una forma subliminal e "inocente" de seguir fomentando el menosprecio a la mitad de la humanidad, y creo que acabar con eso merece que nos tomemos la molestia".

Y la verdad es que me sorprenden los comentarios...la mayoría de mujeres.
Así nos va.

Stanley Kowalski dijo...

Celebro que hayas escrito sobre este tema; te doy un ejemplo burdo: Aquí, aún después el tiempo que está en el poder, todavía hay gente que a la presidenta la llama presidente!
Muy interesante tu post.

BESOTES QUERIDO AMIGO.

Milenius dijo...

Totalmente de acuerdo con Rocío. Creo que estas cosas se ven en los hechos. Son los hechos los que producen cambios en el lenguaje, y no al revés.
Soy editora, y tengo cuidado de muchas cosas (no usar "hombre" por "género humano" o "ser humano", por ejemplo), pero me saca tener que poner "los/las compañeros/as" "los/las trabajadores/as", y cada vez que puedo, lo evito. Este recurso no hace más que desconcentrar al lector (y desconcertarlo). Además, puestos a criticar estas cuestiones, ¿por qué la mayor parte de la gente usa "compañeros/as" y no "compañeras/os"? Yo, cuando tengo que usarlo, a veces lo uso así, y más de uno me ha dicho "va al revés: compañeros/as". ¿Ah, sí? ¿Quién ha dictado la normativa? (o normativa/o, jeje).
Acá una presidente nos ha dicho que tenemos que decir "presidenta", aun cuando es más que incorrecto, y a casi nadie se le ocurre contradecirla. ¿Por qué? Porque teme ser acusado de sexista... En fin...
Una vez hablamos de esto en una clase de Corrección de estilo, una compañera cuestionó a la profesora porque decía "nosotros" y no "nosotros y nosotras". La profe fue más que clara: serán los hechos los que determinen que, en su momento, surja otro vocablo que no sea ninguna de estos dos, "nosotres", por ejemplo, para hablar de "todos y todas".
Saludos.

B. Miosi dijo...

Tito, los extremos siempre son malos, pero al final se tocan.

Hay demasiada gente ignorante en la política. En general, hay demasiados ingnorantes, pero creo que la igualdad no consiste sólo en hablar apropiadamente, es una toma de conciencia. Empecemos porque la igualdad total no existe, ni entre miembros del propio género, somos diferentes, ¡a Dios gracias! y espero que lo sigamos siendo.
Los cargo públicos o privados debe ejercerlos quien tenga mejores aptitudes para ello, no para cumplir con requisitos de igualdad de géneros.

He dicho.
Besos,
Blanca

TitoCarlos dijo...

Nuria, así es, ven sexo donde solo hay género gramatical.

Mannelig, no se como acabará, pero seguiré defendiendo un idioma que está en auge en todo el mundo, y que tiene una de las gramáticas mas correctas.

Felisa, que no es sexo, es género, pero me alegro que haya mujeres que estén de acuerdo...

Lola, maestra, copio mi respuesta en facebook:
Siento discrepar; le doy mas importancia a la actitud, al fondo que a la forma. Mira tu que aunque no quieras, al hablar de "el hombre", no de "un hombre", incluyes a la mujer; al contrario, al hablar de "la mujer" no se incluye al hombre.
Insisto en no confundir género con sexo, y, además, el complicar el lenguaje va contra natura.

Piensa que hay muchas mujeres que no se sienten atacadas por el lenguaje. ¿Será que el lenguaje en sí mismo no las ataca?

Stanley, amigo, no hay ataque sexista en la presidente, la juez... ¡Son del género neutro! no son ni masculino ni femenino, y ya ves el lío que se monta...

Milenius, creo que estamos pasando, precisamente, por la época en que más nos empeñamos en diferenciarnos, en vez de luchar por la igualdad.
Efectivamente cuando hablo de los trabajadores hablo de los de ambos sexos, si quiero hablar de uno concreto digo trabajadores varones o trabajadoras. Así ha sido siempre sin discriminación en la gramática. La discriminación está en otros sitios.

Blanca, ahora mismo creo que solo hay un extremo, el de las personas que ven sexismo donde no lo hay. Tal y como comenzó a comentar Rocío, lo más importante es el fondo, no la forma.
Lo de la paridad, (que pocos la han comentado) creo que es una necesidad transitoria. En unos años debe quitarse.

Un abrazo a TODOS, y con eso, no excluyo a nadie, como siempre.

José Manuel Beltrán dijo...

Pero que muy interesante artículo al igual que los comentarios emitidos por quienes han participado. Como veis, he tenido cuidado ...

Y aunque ya se ha definido y aclarado correctamente (aunque creo que no debidamente comprendido o entendido)la solución a este cuestión es saber distinguir, acorde a las reglas gramaticales de nuestra lengua, entre GENERO y SEXO. Y en esta cuestión, lo siento, no puede haber debate hasta que la Academia de la Lengua no dicte norma diferente.
Quienes defiendan otras posturas (que en su derecho están) primero deben aceptar la norma reguladora y después luchar por modificarla.

Existe sexismo cuando, de forma intencionada y si cabe despectiva hacia uno u otro, se emplea el término genérico en este sentido ofensivo.
Pero cuando este hecho, en su fondo, no sucede apelar a un sentimiento de no identificación; discriminación, etc.. y encima añadir que es "..seguir fomentando el menosprecio a la mitad de la humanidad.." es sencillamente ridículo y de muy poca consistencia. Así que, ofende quien quiere no quien puede.

Paridad: relación de igualdad o semejanza de dos o más cosas entre sí (Diccionario Anaya, el primero que pillé). Así que, cuidado con lo que habéis escrito de la paridad. Os entiedo que os estáis refiriendo a los hombres y mujeres (se mencionan políticos, etc..). Pues grave error. Lo debemos emplear para cosas, no para personas. Nos debemos de referir a :.."los puestos serán paritarios" etc.. pero no a que el número de miembros sea paritario. Repito: con las personas no entra la paridad.
Y, por supuesto, todas las oportunidades deben de estar al alcance, por igual, de cualquier persona, independientemente de su sexo (que no género, en este caso); creencias, raza y todas esas cuestiones generalmente reconocidas (aunque me puedan quedar ciertas dudas a la vista de lo escrito).

Extraordinario artículo CIUDADANO (masculino) e interesante coloquio escrito. Y para los más susceptibles algo genérico: SALUD, CIUDADANOS.
http://ventanademarbella.blogspot.com

TitoCarlos dijo...

Jose Manuel: Gracias ciudadano, estamos de acuerdo en lo esencial.

Un abrazo, amigo,

Elisabeth dijo...

tito yo mejor con mi blog no pruebo pq tengo muchas cosas de guerra de sexos asi q .-... mejor ni probar jejejejeje


besitosssss

TitoCarlos dijo...

Elisabeth, sería divertido...

Siab-MiprincesaAzul dijo...

Yo creo q la igualdad esta en como nos han criado y como somos es decir en nuestra cultura y nuestra forma de ser, este tema da para mucho de hablar! uuff
un beso

Tereza dijo...

TREEEINTA sintagmas sospechosos en letras y vino tinto y dos en prosa verde. Cielos, yo soy mujer y no me siento ni feminista ni machista.... pero ya es una exageración!! Me dio mucha risa encontrarme tantas cosas "sospechosas"!

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