miércoles, 19 de agosto de 2009

La mujer del libro




Me pareció un lugar casi vacío. Al entrar y ver su silueta de espaldas sobre la banqueta alta ya no vi más que su lacio y negro cabello caer suavemente sobre su espalda. Su figura se adivinaba bajo un ceñido vestido largo, color violeta, que dejaba desnudos sus brazos sobre la barra del bar.

Estaba tan absorto que no advertí que obstruía la entrada hasta que un hombre me dio un toque en la espalda. Me acerqué a la barra y me situé en un tramo de ésta perpendicular a la de la mujer y muy cerca de ella, donde podía observarla mejor.

Leía un libro con suma atención mientras sorbía un humeante café que dejó en su plato para extraer un cigarrillo de una cajetilla que tenía sobre el mostrador y que sin apartar la mirada del libro se llevó lentamente a los labios. Tomó su pequeño bolso y lo colocó sobre las piernas para hurgar en su interior y extendí mi brazo con un mechero encendido en mis manos.

Me miró con sus hermosos ojos verdes y el resto del mundo quedó congelado. Acercó el cigarrillo a la llama, ciñó los labios para absorber mejor, lo aparto de su boca, me dio las gracias con una sonrisa que casi paralizó mi corazón y regresó a su lectura.

Aquella escena aún la tengo clavada en mi mente como si se tratara de una película. El café y el cigarrillo mezclaban sus humeantes aromas en derredor suyo mientras que aquellos inquietos ojos corrían con entusiasmo por la página del libro. De vez en cuando se pellizcaba con dos dedos los apenas pintados labios en un gesto de concentración que reafirmaba su belleza natural, o se llevaba una mano a la espalda, para arrascarse o mitigar un pequeño dolor, y en esa postura sus redondos senos crecían hasta el tamaño ideal, según mi entender, perfilándose bajo el vestido sus pequeños pezones.

El camarero trajo mi bebida y puso un vaso de agua junto a su café. Apenas tomó unos sorbos; los suficientes para que sus sensuales labios brillaran unos instantes y la puntita de su lengua se dejase ver sobre su comisura para evitar la caída de una pequeña gota con ayuda del dedo corazón de su mano. En ese maravilloso momento, en que el libro quedaba abierto sobre el mostrador sin presión alguna, se elevó por una de sus pastas dejando ver el título del libro. ¡Oh, mi admirado Gabo!

Cuando se llevó a los labios otro cigarrillo también me ofrecí a encenderlo y aproveché para iniciar conversación a costa del libro que estaba leyendo. Me miraba con interés mientras le contaba anécdotas de Gabo y de su libro, y debía esforzarme para aguantar su mirada y su sonrisa sin abalanzarme sobre ella, hasta que tras la más bella carcajada que jamás haya oido y tras un corto silencio en que nuestras miradas quedaron clavadas, llegó el beso que me dejó derretido y esclavo de su voluntad.

Después de aquello…. ¡qué os voy a contar! Ya en privado tardamos veinte minutos en desnudarnos; lo hicimos despacio, mientras nuestras manos inspeccionaban nuestros cuerpos y nuestras bocas hurgaban una dentro de la otra, entrelazando lenguas, o besuqueando cuello, mordiendo lóbulos de las orejas… y una vez desnudos nos dejamos caer sobre la cama. Yo quería que toda mi piel cubriera su cuerpo y a la vez que todo mi ser estuviera dentro de ella, y aquella batalla terminó en dos explosiones simultáneas sobre un amasijo de cuerpos y sábanas.

No regresé a aquél lugar. No se qué haría si ella no estuviera o, no se si peor, estuviera hablando con otra persona. Prefiero guardar el recuerdo de aquella ocasión tal y como la sentí; acercamiento, preámbulo y final. ¡Si señor! ¡Como una gran profesional!





20 comentarios:

Winnie0 dijo...

La he visto...Ttito. He imaginado cada linea que escribias y he visto su espalda, su libro, su vestido...su cigarro....GEnial!!! Besos de tu sobri

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Acabarás yendo en procesión cada semana, cada día, eso seguro.

Muy bueno Tito, me encantó

Felisa Moreno dijo...

Un relato muy sensual, sí señor.

Gracias por regalárnoslo.

Besos

Lola Mariné dijo...

Un bonito relato lleno de sensualidad.
La imagen me encanta.
Besos.

Deprisa dijo...

Una gran presentación que hace que el resto fluya como la seda. Muy bueno.

Noelia dijo...

ya he vuelto de mis vacaciones, cuando tenga las fotos ya pondre mi redactado en mi blog, espero que si estas de vacaciones lo estes pasando bien! besos

Natacha dijo...

Esos encuentros.... son mejor guardarlos tal cual, digo yo...
Un beso,
Natacha.

José Manuel Beltrán dijo...

Tremenda sensibilidad plasmada en estas líneas. El añadido erótico, sutilmente desarrollado, es delicado e invita a largarse a un café para poder descubrir una musa igual a la descrita, para alcanzar un final sólo apto para "profesionales".

Buen relato, Tito. Me gustó mucho. Yo tengo un poco olvidados los relatos ?¿Será el dichoso calor?
Un abrazo, ciudadano.
http://ventanademarbella.blogspot.com y
http://paradaconfonda.blogspot.com

Tereza dijo...

Hei, esa historia me recuerda a una que escribi... pero el final es mas mas largo y yo era la protagonista... todavia me acuerdo de ese dia con tanto cariño...

Alijodos dijo...

escribes muy bien...un buen relato si señor...

Stanley Kowalski dijo...

Solo vos podés describir esta escena como lo hiciste! No es nada fácil plasmar la contemplación, y la sensualidad y el erotismo, me encantó!!

Muchas gracias por la visita, querido amigo!

BESOTES!

Mariana Castrogiovanni dijo...

No nos hagas esto!!! Con alerta por el calor y tú subiendo aún más la temperatura con este genial relato...
Me encanto!
Besos enooormes

cabreada dijo...

Que relato más bonito, me ha encantado, ha sido tierno, dulce y de un erótico muy sútil

Abriles dijo...

que este leyendo un libro suele ser una barrera,una coraza, a veces también es un filtro...

Stanley Kowalski dijo...

Muchísimas gracias querido amigo!

BESOTES PARA VOS Y CARMENCITA. BUEN FINDE!!

Noelia dijo...

premioen i blg! besos

B. Miosi dijo...

Vaya... vaya... una atracción momentánea, fugaz, pero que dejó profunda huella. Bien contado, el toque de sensualidad es el justo, y narrado de manera elegante,

Te felicito,

Un beso,
Blanca

TitoCarlos dijo...

Muchas gracias a todos, a los nuevos visitantes también.
Ya se van acabando las vacaciones, así que en unos días podré atenderos como es debido.

¡Un besazo a tod@s!

Paula (Bera) dijo...

Querido Tito, hermoso relato!!!
Quedé suspirando ante semejante manera de mezclar lo erótico y sensual, todo en su justa medida!!!
Muy bueno!!!

Ahora, aprovecho para agradecerte el aguante.
Gracias amigo por tus palabras.
Te envío un abrazo enorme!!!!

Thiago dijo...

Lo que queda un poco en el aire es el precio... pq esas profesionales no se sienten "bien pagás" con unas explicaciones litararias sobre el libro que están leyendo....¡las que leen un libro, claro! jaja

Bezos

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