lunes, 4 de mayo de 2009

Lunes de Risa: Buenas Noches

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Lo que son las casualidades. Siempre había considerado a mis tíos los más sanos del mundo; cosa rara con esa pareja de hijos que tenían, pero enfermaron estando mis primos en Canadá en viaje fin de estudios. No se podían haber ido más lejos.

Nada grave, una gripe de caballo que no les dejaba salir de la cama, pero no podían estar solos. Allá que fui yo para echar una mano, ya que era el único con tiempo libre, para hacerles la compra, la cena… y ya de paso quedarme a dormir; ¡total, para volver al día siguiente!

Me pareció lógico elegir la habitación de mi primo, por ser los dos varones, que mis tíos no piensen nada raro, y ahí dejé mis cosas, en los pocos huecos que quedaban en el desastroso habitáculo. Ojalá me hubiera dado cuenta antes, pero no volví a entrar hasta la hora de acostarme, ya tarde para andar cambiando de idea. No puedo decir el color de las paredes; posters, banderitas, recortes de revistas… tapaban paredes y techo sin dejar un hueco libre ni para una chincheta. Era increíble.

Desde pequeño tengo que tener una pequeña luz en mi habitación; supongo que una mala costumbre inculcada por mis padres que no me he sabido quitar, así que encendí un pequeño flexo apuntando a una pared y me dispuse a pasar la primera noche. La cama está pegada a una pared, como suele ser normal, y como primera posición, costumbre en mí, me acosté encarado a esa pared, de espaldas al resto del mundo.

Entreabrí los ojos, y ante mí había una sonriente calavera en cuyos huecos oculares unos puntitos blancos me hacían creer que me miraba fijamente. ¿Cómo se le ocurrió a mi primo poner semejante dibujo a la altura de la almohada? ¡Está loco! Aparté mi cara del rostro del finado pero eso no era suficiente; era como si su mirada se clavara como alfileres en mis ojos, y decidí ponerme boca arriba. No podía creerlo.

El techo estaba lleno de páginas dobles de revistas con fotos de exuberantes mujeres en todas las posiciones conocidas. No pude sino abrir los ojos todo lo que pude tratando de captar los más ínfimos detalles de aquellas bellezas plasmadas en el lejano techo. Cuando noté que las contorsiones de cuello y cuerpo me harían crujir alguna vértebra, decidí pensar en mis tíos, a ser posible desnudos, para bajarme la libido que estaba pegada al techo junto a las mozas. No era cuestión de manchar la cama del primo, que siendo varón, adivinaría la procedencia de las manchas. Me volví de nuevo, esta vez hacia el otro lado de la cama.

Cerré los ojos con fuerza tratando de pensar en exámenes, tormentas, el polo norte, algo que me enfriara definitivamente, cuando lo que debiera haber hecho desde el principio era abrirlos hacia la pared de enfrente. Carteles anunciantes de grupos heavies poblaban esa banda; babosos monstruos comiendo guitarras, guerreros góticos con su especie de hachas ensangrentadas, caras pintadas de blanco sobre fondo negro con el único fin de aterrorizar… y sonó un aviso en mi móvil: era la hora de las pastillas para mis tíos.

A la vuelta al cuarto de los horrores, entré y cerré la puerta. Apoyé mi frente sobre ésta y decidí ir a la cama con los ojos cerrados. Cualquier cosa menos apagar la luz, pero antes abrí los ojos un momento y ¡cielos!, la puerta estaba forrada con un cartel de Connan El Bárbaro a tamaño natural con la peor expresión en su cara, y en la pared de al lado, la que tapa la puerta al estar abierta otro más grande del monstruo de Frankenstein con la intención de agarrarme del cuello.

Al sonar el despertador estaba en el sofá del salón con uno o dos dolores en cada uno de los centímetros cúbicos de mi cuerpo. Me levanté trabajosamente y desayuné un litro de café; quería que mis tíos me vieran fresco, no les iba a contar la noche toledana que había pasado, pero no volvería a dormir en esa habitación.

A la siguiente noche, más cansado que después de dos días de farra, les dije a mis tíos que dormiría en la habitación de mi prima, más cercana a la suya, y desde allí oiría con toda seguridad sus voces si necesitaban algo. Les pareció bien, así que les di las buenas noches y recogí mis cosas de la cueva en que traté de dormir la noche anterior y me despedí de Kiss, de Iron Maiden, de las chicas del tejado, de Connan, del monstruo de Frankenstein y de todo cara plana que encontré en ese horrendo lugar. Pasé a la habitación de mi prima y cansadísimo me senté sobre su cama. Se me cayó el alma a los pies.


La habitación estaba llena de muñecos de todos los sexos, razas, tamaños y categoría animal. Unos lloraban, otros reían, tenían actitud de correr o de fumarse un cigarro, muñecas de esas duras y estáticas de mirada fija, sobre la mesa, sobre estantes exprofeso para ello, los más pequeños dentro de un saquito de malla colgando del techo, los más grandes, del tamaño de un niño de diez años, en pie junto a la cama y junto a la puerta… Lo más variopinto que se haya podido ver en muñecos, pero todos con algo en común: ¡Todos me estaban mirando!

Unos golpecitos me despertaron. Tenía los ojos llorosos y moqueaba copiosamente; el dolor de cabeza me tenía medio ciego y apenas pude mirar fuera de la manta.

- ¿Qué haces durmiendo en el sofá? – dijo mi tío.
- Quiero irme a mi casa, – dije lloroso – creo que pillé la gripe.

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P.D.: Esto no me ha sucedido a mí; he recreado una situación en la que mezclo mi antigua habitación, cualquiera de las de mis hijos y la de una de mis sobrinas-nietas. Recuerdo a sobrinos que se negaban a entrar, mucho menos dormir, en cualquiera de estas habitaciones.

29 comentarios:

Mariana Castrogiovanni dijo...

Lo has conseguido amigo! tu historia me ha hecho reír mucho.
Un beso grande

Winnie0 dijo...

Genial, la primera parte de la cueva...increiblemente descrita.. he visto cada uno de sus rincones..tenebrosos. Muy buen inicio de lunes Tito. besos y saludos a Conan

Rosa Roja y ¿eres real?SI CLARO dijo...

Mi querido tito!!!!

Sencillamente genial, me he reído, luego objetivo conseguido, con que naturalidad cuentas todo y de facil y amena lectura, tenía la sensación de que a mi tb me miraba el finado...y los grupos heavys...

Donde casi me infundiste miedo fue en la habitación de la prima, esas muñecas me asustan, son feísimas, respetando siempre los gustos de tu prima....

Genial la historia, eres un trovador sin guitarrra amigo....

Besitos sin gripe...

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Muy bueno, yo creo que hubiera vuelto a la cueva heavy a riesgo de la excitación, donde va a parar...

Maybellene dijo...

Jeje wow! el Fear of The Dark en directo, qué caña. Yo me vi a los Maiden el año pasado, el mes pasado a los Judas y el que viene veré a ACDC, asíque ya puedo morir tranquila.

Obviamente, mi habitación es como la primera.

Me has recordao a esto, a ver si sabes por qué XD:

http://www.youtube.com/watch?v=G9m4lzPY5DA&feature=PlayList&p=CA37D95DC6457FF3&playnext=1&playnext_from=PL&index=28

Si hasta se parece a ti jaja

Besos!!

Alejandro Ramírez dijo...

Hola, Tito. Muy buena historia apenas para desperezas el lunes. Yo me hubiera quedado en la habitación de los primos... boca arriba toda la noche....

Stanley Kowalski dijo...

JAJAJAJA!!!Genial Tito, muy bueno!! Además con esas descripciones maravillosas que vos hacés, son mas divertidos aún!!
Yo me hubiera quedado en el cuarto del primo. . .jajajaja!!!

Gracias por el comentario que me dejaste,sos un encanto.


BESOTES PARA VOS Y CARMENCITA Y BUENA SEMANA!!!

TitoCarlos dijo...

Me alegra que os alegre el jodío lunes. Gracias a todos.
MAYBELLENE, demasiado, en mi época, que pude llevar el pelo 'larguito'. Mis hijos, los dos, si que han sido heavyes.
Un besazo,

anapedraza dijo...

JAJAAA!!! ¡Hola Tito Carlos!

¡Vaya habitaciones! yo la mia de soltero era muy sosa, dos camas, un escritorio y un armario corrido. No tenía T.V., ni internet, ni siquiera teléfono propio. Mi madre no quería que pusiera ningún poster porque dejaba cerco, sosa hasta morirse.

La de ahora tampoco es para tirar cohetes.

¡Un abrazote!

MIGUEL

Natacha dijo...

jajjaa Muy bueno, me has hecho reír con ganas, jajaja.
Yo tenía un poster de James Dean en el techo de 150x100 jjjaaja, Parecía que te caía encima... pero claro eso no me importaba, jajaja. Cosas de adolescentes....De mayores somos más aburridos, a verdad.
Un beso, cielo.
Natacha.

Anabel Botella dijo...

Hemos empezado muy bien la semana. Estamos siguiendo tus sugerencias. Este es un relato que da hasta para un monólogo. Me he reído a gusto con las situaciones, a cual, más absurda. Esas habitaciones pueden existir en una misma familia.
Saludos desde La ventana de los sueños.

Juan Carlos dijo...

¡Jo qué miedo! Esa es una historia digna de un lunes humorístico y no la kkita de chiste que puse yo. Me voy a llorar a una esquina.

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Interesante relato, aunque mas que una especoe de chiste que hace reir es un relato de terror macabro. Me hiciste recordar a un pequeño que le decia a su madre que el monito se bajaba de donde estaba y lo asustaba. Y era un simple monito de adorno que estaba en un marco en la pared.

Muy buena narrativa, atrapante.

Celia

©Claudia Isabel dijo...

Una verdadera pesadilla, capaz de enfermar a cualquiera! jajaja
Un abrazo

amig@mi@ dijo...

Buenísimooo, jajaja, me partía de la risa yo sola imaginando tus caras y tus vueltas en la cama...
De veras genial, podrías hacer un monólogo y mandarlo a algún concurso,
Es tronchante.
Sigo dando una vuelta por aquí si no te importa ;)

XoseAntón dijo...

Enhorabuena, Tito, aparte de que me gustó mucho, creo me has hecho hecho vivir esa especie de angustia claustrofóbica en primera persona. No sé si reír a carcajadas o respirar profundo para aliviarme.

Felicidades, es una exposición ejemplar de multitud de sensaciones e imágenes.

Saludos

B. Miosi dijo...

"¿Cómo se le ocurrió a mi primo poner semejante dibujo a la altura de la almohada? ¡Está loco! Aparté mi cara del rostro del finado pero eso no era suficiente;..."

Esta parte me encantó, ja, ja, qué sentido del humor, Tito, de veras está muy bien. ¿Así que es una experiencia compartida?, ja, ja, ya me imagino...

Abrazos!
Blanca

Mannelig dijo...

Anda, pues si no llegas a decirlo al final, hubiera pensado que era un recuerdo real. ¿No se oían arañazos en las puertas durante la noche? ¿Extraños gemidos de allende los tabiques? ¿Guitarras de death metal en lontananza?

José Manuel Beltrán dijo...

Uno ya no sabe si, después de leer el relato, la risa es esa que se llama "tonta" o es la risa del miedo pues, al fin y al cabo, quién no ha tenido alguna vez miedo no ya en tu propia habitación, como para no tenerla en la de extraños. Feliz ¡martes!, ciudadano. Un abrazo

América dijo...

Y quien no!!!!.excelente recreación,llena de detalles y color que hace volar nuestra imaginacion,trasmitiendonos las sensaciones,desde ese atavico miedo a lo desconocido hasta la risa por tan especial situación!!!!!

América dijo...

no se si salio mi comentatio!

América dijo...

Pues no lo veo Tito....

sdjrp dijo...

esa no es ninguna calavera... es el gran EDDY!!! mi grupo favorito es iron maiden, pero aun asi no me atreveria a pegar posters de ellos en mi cuarto... xD

a la final, se hizo una casa de horrores... por cierto: gripe de caballo?!?!?!??! tambien?!?!??!

sdjrp dijo...

ps: deja de comer carne de cerdo y sal a hacer ejercicio tito :P

Nuria Gonzalez dijo...

Bueno pues a mi esas habitaciones me horrorizan, pero claro es que no estoy al día.
Las has descrito perfectamente incluso me lo creí hasta el final. Menos mal que pusiste la nota aclaratoria...
Besitos

TitoCarlos dijo...

Bueno chicos y chicas. De verdad, de verdad, que ha sido divertido. Os recuerdo que esto es una recreación de algo que podía haber ocurrido, pero estas habitaciones ¡existen!.
El próximo lunes, haré un nuevo esfuerzo. ¿Y vosotros?

Un abrazote a todos, un besazo a todas....

ulises dijo...

Ahora en las habitaciones de los jóvenes ya no hay esas cosas. Ahora pareces entrar a una sala futurista cargada de gadgets, monitores, consolas, cargadores varios y el consiguiente lio de cables y regletas. Si hay algún poster suele ser del Call of Duty o el World of warcraft. ¡Ah, sí! me olvidaba de la guitarrita de marras y los redoncheles que simulan una batería.
Pero para el caso lo mismo da, atestadas de trastos e iconos estresantes y contrarias al fensui y al minimalismo.

Un abrazo

estoy_viva dijo...

Tito casi me atraganto de tanto reirme con lo que describes...jaja es que las habitaciones y la forma de decorar dice mucho de la persona que esta en ella...jaja...como es la tuya..algun dia no la contaras.
Brillante manera de comenzar el dia con una gran carcajada.
Con cariño
Mari

Azucala dijo...

Jajaj Tito que me gusta como escribes jajaj me ha encantado todo el rollo. Un besote grande

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