jueves, 26 de marzo de 2009

¡Te quiero!

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La quiero.

Sí, creo que sí. No paro de pensar en ella todo el día; me encanta verla por la mañana despertarse conmigo al sonar el despertador. Se levanta, y va al baño; la veo andar adivinando su cuerpo bajo el camisón y me excita. ¡Qué lástima no tener tiempo también por las mañanas!.

No sé qué haría si ella no estuviera conmigo, si no la viera al llegar a casa, si no estuviera a mi lado en la cama todas las noches, si no pudiera abrazarla, acariciarla… A veces no la apetece, pero la convenzo enseguida; lo hace por mí, yo creo que me quiere tanto como yo a ella.

Hoy se ha levantado un poco rara; quizá no ha dormido bien, se preocupa demasiado por los críos, sus deberes y esas cosas. La he dicho que no abuse, que se acostumbran mal, pero tiene un corazón enorme y no puede evitarlo. Cuando salgo del baño ya casi me tiene el desayuno dispuesto y comienza a preparar el de los niños; es una madre estupenda. Está en todo. Cuando me voy sale a despedirme y nos damos un beso; también es una buena esposa.

Voy a llamarla a ver cómo está; no lo hago todos los días, pero luego dice que no me preocupo por ella, que no participo, que si patatín, que si patatán… La llamo y si necesita que lleve pan para la comida yo se lo llevo, sin ningún problema; una cosa menos que tiene hacer.

¡Vaya! No contesta. Ha salido y no tiene móvil. Dice que no le gusta, que ve a la gente que contesta en cualquier sitio y la molesta escuchar historias que ni le va ni le viene, y que después de todo está en casa la mayor parte del tiempo. ¡Vaya bobada! Lo que pasa es que es de esas que no quiere ser controlada; ¿tengo algo que controlarla? , pues ahora no está en casa. ¿A dónde habrá ido? Quizá salió a la compra, como hace la mayoría de los días.

El otro día libré y la acompañé, para que luego diga. Un rollo. Las mujeres hablan y hablan de banalidades y los tenderos tontean con ellas. Yo espero en la puerta de la tienda fumando un cigarro y luego la llevo las bolsas; bueno, todas no, no soy un animal de carga y creo que se aprovecha cuando la acompaño. Entró a la pescadería, esperó unos turnos y quedaba ella sola. Yo veía al pescadero hablar con ella de forma demasiado desenfadada y ella parecía no importarle, se reía y cuando la dio el cambio y se disponía a salir yo creo que la miró al culo. No estoy muy seguro de ello, por eso no entré a decirle cuatro frescas, pero no entiendo como ella lo soporta, aunque sea un hombre simpático y guapo según ella…. ¡Ay! Creo que le gusta; que le va el rollo…. Seguro que ha ido otra vez a tontear con el almejero cabrón ese. Espero que no haya pescado hoy para comer porque tenemos bronca; vaya si la tenemos, con niños o sin ellos.

Voy a llamar a su madre; a veces pasa a verla y quizá la pille allí. Veamos…”¡Hola! Quería hablar con tu hija, si está en tu casa claro….ha estado…si…con la compra, y ¿sabes si ha comprado pescado?... noooo, no digo que la registres, pero a veces se nota….ya… ¿dijo a donde iba? en casa no está…¿al colegio de los niños? ¿para qué?…..¡Ah, si! Es verdad… lo olvidé…bueno, venga que tengo que trabajar, la llamaré mas tarde.”

Seguro que la muy zorra se ha enredado con el cabronazo del pescadero, y ahora al colegio ¡Ala! ¡Apestando a mejillón! Es verdad que me lo dijo pero olvide pedir libranza para acompañarla a ver a ese maestrillo que las tiene locas a estas mamás de pacotilla; no sé que ven en él, siempre manchada la cara de tiza como la cara de la profe de…¡Claro! vete a saber que hacen los maestros con las maestras en horas de recreo, si no habrán dado ya algún espectáculo delante de los niños, y esas reuniones privadas con las mamás…¡Me cago en la leche! ¡Espero que no se la haya ocurrido ir sin mí!... ¡La meto una…..!

Ya es la hora; me voy para casa que me temo que la tenemos. La muy zorra es capaz de haberse liado como una cualquiera con uno, con el otro o ¡con los dos! La tengo dicho que sea más recatada, pero ¡no!, tiene que ponerse mona hasta para ir a la compra, como una ligona descarriada. ¡Se va a enterar!

Ya estoy en casa…. no tiene la cara manchada de tiza; no huele a pescado y la comida está preparada… ¡mmmmm! ¡Cocido! ¡Qué rico cariño!...un beso… ¡eres un encanto! ¡Te quiero!

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60 comentarios:

Luz de Gas dijo...

AY, el amor que nos vuelve majaretas

Nunca dejes de sonreír dijo...

¿Lo que hace el amor, eh?

¡Como siempre es una delicia leerte!

Un besazo,

Sil dijo...

Me encantó !!!! siempre quise un marido celoso...
Precioso leerte.
ABRAZOS.

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Si que los celos son malos, te hacen imaginar historias tremendas de infidelidad y vivirlas como si fueran reales.
Es un te quiero muy especial.

Una narración estupenda y muy amena
Saludos desde mi México

BeN-HuR dijo...

Te quiero [...] sólo para mi, no quiero que nadie te toque, ni te hable, no quiero que te saboreen el pelo ni te huelan las manos despúes de haber molido el cafe, te quiero entero e intrego para mi, sin más tone.s ni son.es que los mios y los tuyos, los nuestros, los propios, los compartidos [...]

Te quiero y re.quiero, cada día más fuerte [...]

TitoCarlos dijo...

Luz de Gas, Nunca dejes de sonreir, el amor es lo que idiotiza a los inteligentes y da luces al tonto. Eso decían en mi pueblo.
Gracias por la visita. Un abrazo,

Celia, los celos son una enfermedad, que dominándola puede incluso inspirar a poetas, pero si no se domina da resultados de todos conocidos. Un beso español, de los buenos, y gracias por venir por aquí.

BeN-HuR, si se encuentra un igual, no habría celos; solo pasión. Un besazo,

TitoCarlos dijo...

Sil, sería bonito, si no pasa de este punto, ¿no?. Un beso,

sergio astorga dijo...

Tito Carlos, la cotdianeidad amorosa y sus acomodos imaginativos, captas muy bien el diparador de la desconfianza, que siempre tiene argumenataciones muy lógicas, pero falases.
Un gusto venir a visitarte.
Un abrazo antes de comer.
Sergio Astorga

TitoCarlos dijo...

Sergio Astorga, es para mí un honor que un artista como tu, me visite, me lea y me comente. Lo valoro muy positivamente. Gracias.

Didac Valmon dijo...

de los celos ando con un trabajo jajaja, ya te lo enseñaré, pero este cuento es genial, me ha encantado. Un saludo

estoy_viva dijo...

Pues yo quiero un hombre asi, fijate lo que dice al principio de ella es precioso y es normal algo de celos con esa mujer que describes al lado...jaja
Me gusto mucho el relato.
¿tiene algo de biografia personal?
Con cariño
Mari

Andrea dijo...

Mira, no podía dejar de sonreír mientras lo leía, has redactado una pequeña síntesis de la conducta de mi marido, a mi me resulta gracioso a veces, pero en ocasiones me agota tanto control, y me escapo..je. ya te he dejado una respuesta a tu regañina en mi blog, un beso enorme!!

TitoCarlos dijo...

Didac, los celos han inspirado muchas historias. Ya te estoy esperando....

estoy_viva, ella no estera de lo de enmedio, y el principio y el final son bonitos...
Lo de biografía personal no se si es un piropo después de tu comentario....

TitoCarlos dijo...

Andrea, ¿Has probado a imitar su comportamiento? Por si así se da cuenta.
De todas formas he tratado de describir lo que ella (tu) no ve. Y puede rebasar ese límite. ¿Qué hubiera pasado si hay pescado para comer?
Un beso,

estoy_viva dijo...

Titooooo que es un piropo, que la historia es preciosa, digo lo que dice de ella porque se nota que esta muy enamorado de ella. lo de biografico es simplemente por curiosidad.
No todo lo que escribo es biografico hay mucho pero mucho de imaginacion o de alguien conocido pero no propio.
Con cariño
Mari

moderato_Dos_josef dijo...

Lo dicho. El amor nos enloquece y luego hacemos tonterías. Un relato muy simpático y entretenido, pero sobre todo, real!

ade dijo...

- Un te quiero lleno de inconvenientes, los celos son mortales para el amor. Un abrazo. Ade

BRILLI-BRILLI dijo...

Gran relato,peligrosa la actitud el hombre...el día que haya merluza para comer esa mujer no vuelve a comer!
Un abrazo

una sonrisa dijo...

No sé a raiz de qué blog llegué, pero leyendo esto.. he querido salir huyendo, no veo amor por ningun sitio.
Muy bien relatado un principio de maltratador , tal como yo lo veo.

Una sonrisa

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Buen día Tito, no te habia comentado que vi lo de la muerte del bloguero y me lo lleve a mi blor de harchivo de enseñanza, espero que no te moleste que no te lo comunicara primero.
saudos.

Celia

Silvia Beatriz dijo...

Repugnante TitoCarlos,¡qué quieres que te diga!. No soporto los celos, y tengo un marido celoso, aún después de 34 años. No los entiendo.
Besos!!!

Jorge Martin dijo...

todos tenemos algo de celos, es una pena pero es asi. Los celos controlados no son tan malos

quéinsólito dijo...

El amor!... hijo, a mi ya se me pasó un poco la fiebre del enamorarme enseguida en cuanto conozco a alguien que me gusta...de hcho hace ya años que no me pasa...enamorarme o enchocharme, como se llame...mejor lo segundo...lo primero es con más tiempo...pero hace mucho que nadie me hace tilín de verdad...y cada vez lo veo más difiicl...nunca se puede decir de este agua no beberé pero yo cada vez tengo menos sed.

Winnie0 dijo...

Pues vamos a ver, as usual...relato fantásticamente contado y luego....es que le has dado un giro de la ¡leche!. Yo he empezado adorando a este hombre y ahora mismo lo molería a palos (¡qué violencia madre!) por no saber ver con los ojos del corazón que es con los que debemos todos "mirar". Los ojos que no entienden de celos ni de tonterías...
Le he cogido una mania que no lo puedo ver...eso quiere decir ¡que lo has bordado Tito!. Besos

caracola dijo...

El amor, en todas sus modalidades, es la fuerza más poderosa que conozco.
Me ha gustado esta entrada con olor a boquerón, Titocarlos.

Un abrazo <)><

Anabel Botella dijo...

Sí, a todos nos gusta que nos quieran. Ua pareja que comparta contigo tus historias es lo mejor quenos puede pasar en esta vida. Me gusta ue me digan: ¡eres un encanto! ¡Te quiero!. No hay nada en el mundo que se pueda comparar a eso.
Muchas gracias por tu apoyo. Se agredece que estéis a mi lado. Y tus escritos podrían estar en culquier estantería porque escribes muy bien. Y a pesar de todos os apoyos que recibo, no tengo muy claro la publicación
Saludos desde La ventana de los sueños, blog literario.

Mannelig dijo...

Como opinan un par de tertulianos, yo tampoco veo aquí amor. Ni siquiera celos. He imaginado que querías describir a un maltratador obsesivo (muy bien, por cierto). Qué curioso que cada lector interprete algo diferente. ¿Puedo proponerte que escribas la misma historia, pero desde el punto de vista de ella, para saber que es lo que piensa la protagonista femenina?

Un saludo.

kuoremio07@gmail.com.ar dijo...

Como pude ver una persona tan dulce y llevarla a ser la mejor en todo y en un segundo pasó a ser una zorra, que maravilla estos celos que enloquecen y enamoran, además de hacerte la cabeza. bello relato como siempre!

Stanley Kowalski dijo...

Me encantó el enfoque del relato, muy bueno, lo que un hombre no es capaz de hacer por amor. . . Felicitaciones Tito, sos genial!!!


BESOTES A LOS DOS.

Isabel dijo...

Una extraña forma de querer, has relatado el perfil de un maltratador en potencia. Un beso

TitoCarlos dijo...

estoy_viva, he sido enamoradizo de joven, pero nunca he llegado a los molestos celos. Ya sé que tu comentario era un piropo, amiga mía.
Un beso,

moderato... , está basado en un par de personas que nocozco, lo que me hace pensar que hay muchas personas así, hombres y mujeres. Un abrazo,

ade, son molestos, y no llegando a la violencia, hay a quien no le parece del todo malo, a tenor de algunos de los comentarios. Un beso,

Brilli-Brilli, puede ser el comienzo, desde luego. Un abrazo,

una sonrisa, no te asustes de mi blog, lee otras historias mías que hablan de muerte, pero también de amor. Un abrazo y gracias por la visita.

Celia, de hecho la foto te lleva a otro blog, y lo puse para eso, para correr la voz. He de darte las gracias por ello. Un beso,

Silvia, si llevas tanto tiempo, no creo que llegue a estos límites. Un abrazote,

Jorge, controlados, los celos no es que no sean malos, es que no son tan molestos para la otra persona. Lo malo es que no se sabe durante cuanto tiempo puedes controlarlos. Es mejor curarlos.

TitoCarlos dijo...

que_insólito, estas cosas del amor vienen sin querer, y cuando llega se puede luchar por él sin llegar a los celos. Un abrazo,

Winnie, sobrinilla, gracias por tus halagos. Ya he dicho que he conocido a un par de personas así y así he tratado de reflejarlas; suelen tener un interior desconocido, y la apreciación exterior puede parecer agradable. Nos engaña. Un besote,

caracola, efectivamente, lo que no hagamos por amor, no lo hacemos por nada, ni para bien ni para mal. Un beso,

Anabel, entre amar y ser amado, prefiero amar, como casi todos. Ser amado es muy bonito, pero si eliges esa opción sin amar, puede ser agobiante incluso sin celos.
No te desanimes, lo hecho, hecho está, y debemos aprender de ello. Sigue luchando y no te rindas. Un beso,

Mannelig, el maltratador no se hace de la noche a la mañana, y tiene más componentes. Los celos obsesivos es sólo uno de ellos. Eso sólo era lo que quería reflejar, y sí, me gusta que los lectores se ingenien la historia colateral; es como su participación en mi historia.
Me resulta muy dificil ponerme en la piel de esta mujer en esta historia, pero aceptaré el reto y lo intentaré con alguna ayudita femenina. Gracias, un abrazo,

TitoCarlos dijo...

Kuoremio, las primeras sensaciones las recibimos viendo el escaparate, y cuando pasamos al interior nos llevamos sorpresas; puede ser mucho mejor de lo intuido, o decepcionante.
Gracias, y un besazo,

Stanley, por fin otra interpretación. Hay amores que matan, dicen, y es porque funcionan en una sola dirección. A quien le pasa eso, necesitan constantemente muestras de cariño en recepción, por muy pequeña que sea. En mi historia, el que no haya pescado para comer es una muestra de amor, y se le pasa todo al celoso. Hay amores que idiotizan, diría yo, al más inteligente, al que piensa demasiado. Un fuerte abrazo, Stanley,

Isabel, ya he dicho que los celos sólo son un parámetro del maltratador. Sin embargo puede que una persona pase directamente de celoso a asesino. Los celos hay que curarlos. Un beso

TitoCarlos dijo...

Para describir a un maltratador, es necesario escribir una novela sin que falten las sensaciones que leo en vuestros comentarios.
Digo que los celos no son suficientes, aunque puede que un celoso, como primera agresión, asesine al amor de su vida.
Observad que no he utilizado, por ejemplo, la obsesión por la posesión (¡Es mi mujer!), parámetro fundamental para definir al maltratador.
En lo que coincidimos CASI todos, es que los celos son malos.
Os remito a un blog que habla del caso: http://tao-sai.blogspot.com/2009/03/enemigo-n-2-los-celos.html
Particularmente considero que los celos son una enfermedad, como tal puede irse empeorando, y hay que curarla.
Feliz fin de semana a todos.

milagros dijo...

Muy bueno, sí señor.
Hay que ver como se va transformendo a medida que va malpensando.
Un saludo.

Thiago dijo...

jaja genial, cari, y con unos giros espectaculares. La verdad es que el amor está tan ligado a los celos que la linea de separación es muy tenue, y pareciera que, por otro lado, sin celos no hay amor.

Los celos son un monstruo terrible, una demostración palmaria de nuestras inseguridades. Yo soy celoso pero no en lo sexual, sino en lo sentimental. Eso si, creo que nunca me líaré, después de leer tu genial relato, ni con un pescadero ni con un maestrillo que use la tiza. Buscaré un abogado o un ingeniero, que los papeles y el dinero no dejan huellas ni olores, jajaaj

Bezos.

Lola Mariné dijo...

La verdad es que me temía lo peor, ¡menos mal! De todas formas, un hombre así, que te "quiera" tanto, cuanto más lejos, mejor.
Has llevado muy bien la progresión del relato; desde el hombre enamorado al paranoico que da miedo.
Besos.

arena dijo...

malditos celos, como nos vuelve completamente estúpidos. me hizo reir este relato tuyo... un beso navegante!.

TitoCarlos dijo...

milagros, aún bienpensando....
Un besazo,

Thiago, tu lo has dicho, inseguridades. El amor, como diría Gala, hay que alimentarlo segundo a segundo; eso daría seguridad.
Ojo con los abogados!
Gracias Thiago, tener comentarios tuyos es un lujo, me da prestigio y tiñe mi blog de plata...
Un abrazo,

Lola, gracias; sabes que estimo mucho tus comentarios. Como ya dije conozco a un par de estos tipos, y así es su progresión, a veces en segundos, como un resorte.
Un beso,

arena, Gracias por la visita. Sin celo, también hacemos estupideces por amor. Un besazo,

DianNa_ dijo...

Me uno a tu iniciativa del apagón, gracias por avisarme.

En cuanto a tu relato... sinceramente, me alteró bastante. He visto un futuro poco halagüeño para esa mujer.

Los celos... una enfermedad que mata. Ni loca... vamos que no que miedo!!

Lo has relatado genial!!

Besoss

TitoCarlos dijo...

Gracias Dianna, y no tengas miedo, nunca pondrás un celoso en tu vida....
Un beso,

José Manuel Beltrán dijo...

Despertó aún antes de lo acostumbrado. Su costumbre era la de ducharse por la noche, pues siempre iba con prisa para llegar a trabajar. Sin embargo, cuando reabrió la puerta del baño, no pude más que pensar -¡qué guapo y acicalado va! ¡tendrá una cita importante esta mañana!. El desayuno fue tan frugaz como su beso de despedida. Adios cielo, me dijo, me voy rápido. Quizás llegue algo más tarde. Ya sabes, una reunión importante.

Ya habían pasado más de dos semanas desde que noté un olor diferente en sus camisas. Pero ahora, después de esa rápida despedida, mi mente se fijó en la extraña mancha roja que tanto me costó quitar del cuello de su camisa.

El resto del día se me hizo eterno. Sabía que disfrutaba de un buen ambiente de trabajo, al fin y al cabo, la mayoría de sus compañeras eran más jóvenes que él. No pude concentrarme, ni siquiera, en el libro que acababa de comenzar. Eran más de la siete y, faltando a su cotidiana costumbre, no me había llamado. No me atrevía yo a hacerlo, pero mis pensamientos estaban incontrolados. Seguía conservando un trasero del que sólo yo conocía al detalle.

Cuando sólo quedaban unos minutos para irme a la cama -pues me había fijado una hora límite para su regreso- escuché el ruido de las llaves en la puerta. Era él. Me besó apasionadamente y, tras una mirada dulce, me dijo: Cariño, te quiero más que a nadie.

Nos dormimos los dos, serenamente, cogidos de la mano.

Un abrazo, ciudadano.
http://ventanademarbella.blogspot.com

TitoCarlos dijo...

Jose Manuel, son unos celos suaves femeninos, casi como que no es celosa. Quizá le da igual, no le quiere, pero la molesta un poco.
Nunca he sido infiel con ninguna de mis parejas, entre otras cosas porque pienso que ella lo notaría enseguida sin necesidad de encontrar carmín en mis camisas. Ellas y yo somos así. Por eso me resulta difícil ponerme en la piel de ellas; ¿que mecanismo se activa para que adivinen la infidelidad?
Por eso he dicho que si lo intento, escribiré con ayuda de una una mujer.
De todas maneras me ha llamado la atención la naturalidad de tu relato.
Un abrazo,

Natacha dijo...

Los celos juegan con la mente de mala manera.. No hay que dejarles proliferar que lo hacen con una rapiez... pasmosa.
Muy buen texto.
Un beso, cielo.
Natacha.

TitoCarlos dijo...

Gracias Natacha, un halago viniendo de tí.
Un abrazo,

noelia dijo...

que bonito es el amor eh?? muaks y feliz findeeeeeee

kOkOaVaN dijo...

Ufff...sísí...aunque no nos lo queramos creer...hay muchos que aman de esa manera...desconfianza, celos...la prueba de que ese hombre que tanto "quiere " a su esposa tiene un gravísimo problema de autoestima ;) un saludo!

sdjrp dijo...

jajaja tito... muy bueno :D

José Manuel Beltrán dijo...

Gracias Tito. Quería realizar una pequeña aportación en sentido contrario al que tú describes (al hilo de la sugerencia de otro comentarista). No seré yo quién diga que lo he conseguido, pero lo que si creo seguro, es que el lector SIEMPRE efectúa distintas lecturas e interpretaciones. ¡Al fin y al cabo, que es la literatura!.
Gracias por tu visita en mi blog y por tus comentarios.
Un abrazo, ciudadano.

Paco dijo...

La historia es muy buena Tito.
El hombre (que espero no seas tú jeje). Se va "comiendo la olla", in crescendo.
Al final dejas entrever una pizca de "psicopatía".

Y yo me pregunto:
¿Que habría hecho ese hombre si la mujer no estuviera al llegar a casa y apareciese después sin una buena excusa? (malo, malo...)

Un abrazo

TitoCarlos dijo...

Noelia, precioso, la mayoría de las veces, pero algunas....
Un beso,

kOkOaVaN, así es, falta de autoestima, inseguridad, eso es lo que provocan celos. Un abrazo,

sdjrp, me alegra que te guste, y gracias por la visita,

Jose Manuel, gracias por tu aportación, me gustó y publiqué tu comentario. Así es la literatura; sigámonos leyendo y aportando ideas. Un abrazo,

TitoCarlos dijo...

Paco, Ya he dicho que si llega a haber pescado para comer, como mínimo habrá bronca. El maltratador, además de celos, tiene el sentido de propiedad muy arraigado (¡es mi mujer!), y si añadimos carácter violento, aunque solo sea un golpe en la mesa, tenemos todos los ingredientes.
Gracias por la visita,

cristal dijo...

Has reflejado muy bien la realidad. Quizá todos llevamos dentro al Dr. Jekyll y a Mr. Hyde. Unas veces predomina uno y otras sale el lado oscuro. La desconfianza y los celos son terribles tanto para el sujeto como para el objeto. Buen relato, Tito. Un beso

TitoCarlos dijo...

Cristal, son las dudas. Hay que curar eso. Un beso,

IBE dijo...

La pena es, que lo que describes de forma genial, como siempre, lo viven muchas personas, pero llevándolo a los extremos.

Un saludo primaveral.

TitoCarlos dijo...

IBE, me he quedado justito en ese punto ¿verdad?. Un besazo,

Nuria Gonzalez dijo...

Después de leerte a través de José-Manuel, ya es hora que pase a visitarte.
Empiezo por el final. Desde luego a los hombres se les conquista por el estómago, jajaja.
En cuanto al resto de la historia... yo soy mujer y mi forma de ver los celos difiere bastante de los de este "machista".
¿continuará?
Un abrazo

Peter Camenzid dijo...

Si alguien quiere saber que es una personalidad neurotica no tiene sino que leer éste relato. Que descripción tan fenomenal!

TitoCarlos dijo...

Nuria, por razones culturales, que vienen de muy atrás, y psicológicas, los celos son distintos en un hombre que en una mujer. Como dije a Jose Manuel, las dudas son inciertas y casi siempre falsas en el hombre, pero muy razonadas en la mujer por razones que se me escapan.
No, no continúa, aunque estos esbozos, ideas y sensaciones pueden ser utilizadas en otros proyectos.
Un beso,

Peter, gracias por tu halago; no exageres.
Un abrazo,

Naty dijo...

Me quedo siempre sorprendida, es sismper la misma sensación, la misma sensación hermosa. Que algo en esta vida nos sorprenda es maravilloso. No solo por el relato, que ya hare mi comentario, sino por tus respuestas, porque tenes una palabra para cada uno, no dejas pasar nada, tu respuesta es tan personal como agradable, para cada quien que deja su huella por aquí. Eso es parte de mi maravilla tambien. Y ahora respecto al relato, que puede decir, excelente! todos los condimentos. Y como siempre me deja con una sonrisa y con un interrogante. Hay acaso algo mejor que eso? Saludos Tito

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