lunes, 16 de marzo de 2009

Azul muerte

.

Alex escuchó el mensaje y sin decir nada colgó el teléfono; se sentó en una silla totalmente abatido, y sin sollozos, lánguidamente, comenzaron a correr lágrimas por sus mejillas. Dos horas más tarde, ya de noche, se levantó de la silla y se acostó.

Durmió plácidamente, sin malos sueños, y se levantó al sonido del despertador sin sobresaltos. Se vistió lenta y mecánicamente, se lavó la cara y se dirigió a la cocina, como siempre. Recordó que no había cenado la noche anterior, y sin embargo no tenía hambre; no le dio importancia y terminó de acicalarse, recogió sus cosas y se fue a trabajar. Fue en el autobús cuando, totalmente ausente de lo que le rodeaba, pensó por primera vez en lo que estaba pasando y se dijo: “¿qué hago yo aquí?”. Últimamente Alex vivía para Marta, y si ella no iba a estar, la vida no tenía sentido.

Miró su agenda; no podía faltar al trabajo y debiera de esforzarse en disimular su contrariedad. Fue duro el día; dos largas reuniones que no le ayudaron en absoluto y le dejaron cosas pendientes que hubo de resolver en parte por la tarde. Cuando decidió irse a casa, de nuevo recordó que no había comido, pero tampoco esta vez le dio importancia a pesar de la debilidad que comenzaba a notar. Y de nuevo la soledad.

Marta aparecería al día siguiente y Alex no creía poder estar a la altura; así que la llamó por teléfono y la dijo que no iría a trabajar; que estaba enfermo. Su intención era ordenar sus ideas, pero ¿qué ideas?. Sin caer de nuevo en esa profunda depresión que ya conocía no tenía claro qué debía hacer. Esta vez solo pensaba en su pasado, cuando quería a su mujer y disfrutaba con sus hijas, ya mayores. No se había arrepentido nunca de esa separación; ahora tampoco, pero vinieron a sus pensamientos esos días felices y los comparaba con lo que podría haber sido. Esto no le ayudaba a superar su estado; al contrario, su inanición y el torbellino de imágenes de lo que fue y no será le daban náuseas y varios días más tarde empezó a marearse peligrosamente. Le sucedió en varias ocasiones, y se recuperaba en unos minutos, pero esta vez notó un sudor frío por todo el cuerpo, acompañado por un intenso dolor en el pecho, y se le nubló la vista; no sabía si tenía calor o frío, tal eran sus sensaciones, y sin saber porqué, entre paredes que se deformaban y cambiaban de color, se dirigió a la puerta de la casa, la abrió y salió al exterior. Distinguió tras una puerta los cantos de su vecina Elvira mientras cocinaba e intentó acercarse pero fue dando traspiés hasta estar ante otra puerta, y de nuevo dio dos pasos hacia atrás intentando no caer hasta que tropezó con la barandilla de la escalera. Lenta y mecánicamente bajó los pocos escalones que le llevaban al portal y notó el aire fresco que le indicaba que estaba en la calle. El mareo, sin embargo, se intensificó y le pareció que iba a desmayarse definitivamente. Apoyó la espalda en la pared y se deslizó por ella suavemente hasta sentarse en el suelo; no distinguía los objetos que le rodeaban de lo deformados que estaban, y cerró los ojos mientras que se sentía cada vez mas hundido en un profundo abismo. “Así que voy a morir...”, pensó, “...no creo que sea una solución digna; no merece la pena...” y le abandonó la consciencia.

.............................................................................................................................

No podía moverse. No sabía en que posición se encontraba, flotaba pero notaba su peso, y a su alrededor no había nada; sólo el azul. Espacio infinito azul en todas las direcciones y sin distinguir el arriba y el abajo; ningún rincón para orientarse, ningún ruido, ningún miedo. No hizo ningún intento por comprender; de vez en cuando una voz interior le decía: “Es la Muerte... Y no merecía la pena.”

De pronto se dio cuenta que podía moverse; pero no con un movimiento físico: era su voluntad. Miró hacia todos lados pero el azul era infinito y uniforme; buscaba alguna irregularidad en el color que le orientara sobre el lugar, pero no había nada. No, no era movimiento lo que realizaba ya que su cuerpo no existía; era todo voluntad, pensamiento, sensación, quizá espíritu y sólo espíritu. No había dolor ni sentimiento ni nada que se resolviese con reacciones químicas; no había amor, ni odio, ni pena, ni alegría. ¿Qué había? Había algo claro: Alex razonaba, y lo hacía sin presiones, sin influencias externas, solo con su experiencia personal. Y en esa paz infinita comenzó a repasar su última existencia, tan turbulenta en su interior.

No solo abandonó a su esposa en la separación. Abandonó amigos comunes, muchos amigos, y aquellos entornos que fueron compartidos con ella quedaron a cien kilómetros. Así lo quiso; como si empezar de nuevo fuera fácil. Pero no lo era.

Era muy difícil y necesitaba ayuda; solo la recibió de Marta que a su vez era a la única persona a la que él podría ofrecer algo. Marta y Alex eran, para Alex, las únicas personas del universo, y todo lo que pudiera ocurrir ocurriría entre ellos. Pero es falso; el mundo es más amplio, lleno de personas a las que merece la pena conocer, experiencias por disfrutar o sufrir, y no es justo encerrarse en un mundo tan reducido. La necesidad de compañía sentimental engañó a Alex haciéndole creer que lo que sentía era amor apasionado por Marta, pero no la quería más de lo que hubiera querido a otro amigo; el resto era mentira, o solo deseo.

Esta conclusión le dio más paz aún y en ese estado comenzó a intuir personas alrededor, como sombras en un azul más oscuro. Se movían en la misma dirección, y las veía en un horizonte infinito, pero él estaba quieto. Una sombra pasó cerca, y le dio la sensación de reconocer a una persona de su entorno habitual pese a no existir forma definida alguna. La sombra le habló sin voz pero le entendió: “o te vas, o regresas, pero no puedes quedarte aquí”. ¿Irse?, ¿regresar?; ¿a dónde?. Le seducía más la idea de regresar: quedaban cosas por vivir. Pero ¿cómo regresar?. Otra sombra se acercó lentamente y esta vez distinguió a su esposa que trató de atraerle hacia sí incitándole a continuar el camino con ella, pero no entendió que debiera de hacerlo precisamente en su compañía y se negó. La sombra se convirtió en dos sombras idénticas que realizaron la misma operación, sintiéndose Alex mas atraído que antes en la dirección de todas las sombras, pero insistió en no moverse. Las sombras se multiplicaron entonces y Alex tuvo que realizar esfuerzos por permanecer quieto, y a mayor esfuerzo más sombras, y ante el continuo multiplicar de sombras atrayéndole comenzó a sentir angustia, la primera sensación física que notaba en aquel lugar. Las sombras cobraron forma y vio a cientos de figuras de su esposa diciendo “Ven conmigo, te perdoné hace tiempo; volvamos a ser felices. Ven, ven...” Alex pensó que no tenía nada que perdonarle y continuó resistiéndose, esta vez con dolor, y el color azul comenzó a aclararse rápidamente hasta convertirse en un cegador resplandor.

Fue entonces cuando comenzó a toser y a distinguir personas que le rodeaban y le hablaban: un médico le había dado un masaje al corazón y una enfermera le secaba el copioso sudor que corría por su frente. “Ya está”, dijo el médico con una sonrisa, “ahora descanse”. Alex se alivió al sentir su cuerpo de nuevo y cerró plácidamente los ojos.

Cuando los volvió a abrir la primera persona a la que vio fue a Julia, la más pequeña de sus hijas, quien entre sollozos le informó que su madre murió prácticamente en el mismo momento en que él resucitó.

------------------------------------------


P.D. La imagen es una pintura de Ignacio Lavizzari: Muerte Azul
Se puede ver gran parte de su obra en su blog: http://nachopinta.blogspot.com/
En el blog del artista, la pintura va acompañada del siguiente texto:

....Y si Azul es el color de la tristeza, Azul será esta noche.
Azul la prefiero y que muera hecha color, como yo he de morir.

La sustancia que equilibra el universo hoy se niega a estar a mi lado… ante la escasez de recursos, niego el universo y me mofo del estado de sobriedad de mi alma…
Y si caigo esta noche, ha de ser hacía arriba, como si simplemente hubiese nacido surrealista, para morir del mismo modo.
_

61 comentarios:

Naty dijo...

Tito Carlos, qué sorpresa cuando te vi como seguidor!!! la verdad que sí, sos el primero porque es reciente mi incursión en estos de los blogs, aunque no así mi pasión por las letras. Sin embargo estab medio dormida y es reciente entonces también mi despertar. Por eso es que aun no me he animado, si asi puede decirse, a publicar. Y claro que sí, serán quizás el primer lector cibernético que tenga acceso a esos, mis locos escritos. Está muy bueno esto de compartir placeres, y "conocernos" a la distancia, porque siempre digo que conocernos a través de nuestras palabras, de nuestras letras, es conocernos en "nuestra esencia". Cariños

Naty dijo...

Tito Carlos!! sí, es verdad te hiciste seguidor, el primero. Y es que hace poco incursioné en esto de los blogs.No así de reciente es mi pasión por la Literatura, aunque estaba dormida, y reciente es sí mi renacer, o mi despertar. Es por esto que aun no me he animado, si así puede decirse, a publicar. Pero claro, cuando lo haga serás seguramente mi primer lector cibernético.
Está muy bueno "conocernos" a la distancia. Y es que siempre digo que uno se conoce a través de las palabras, a través de las propias letras, porque es que se conoce así la esencia.
Cariños desde Argentina!!!

Naty dijo...

Te dije soy novata en esto. No vi el comentario aparecer y lo volvi a dejar, no lei que primero "el propietario del blog debe aprobarlo". Siempre se debe leer la letra chica jajaja.
Saludos!!!

Halatriste dijo...

Esperanzador y triste a la vez, recibir vida en lugar de darla en fin cada uno con su conciencia.

Debería haberse ido con Marta.

Un abrazo

Marinel dijo...

Impresionante relato.
Escrito de manera magistral me he quedado prendada de la habilidad para sumergirnos en ese climax de desastre que se le viene encima sin remisión.
He sentido unas ganas locas de advertirle de lopeligroso de ese juego de retrotraerse dándose por vencido...y luego la muerte vestida de azul,las sombras y ese final de infarto (nunca mejor dicho)
Tristísimo final para esa niña,sobre todo...que pierde una madre al mismo tiempo que recupera a su padre...uffff
Besos.

El chache dijo...

Una gran historia. Me ha gustado mucho.
Un saludete

José Manuel Beltrán dijo...

Porque no hay mejor luz, que la luz interior.

Un saludo, ciudadano.

Jorge Martin dijo...

Que grande eres!!!! Aunque no este deacuerdo el azul no es triste, és el color del mar del comienzo de la vida. Pues ella proviene del mar. Nos leemos

Didac Valmon dijo...

vaya relato...me ha gustado pero me deja un algo así de desasosiego...un abrazo

kuoremio07@gmail.com.ar dijo...

Increíble como todo lo tuyo!, el engaño, desesperación, el color azul de la tristeza, cuantas emociones juntas, es un relato impecable, bello! Besos.

Me estoy preparando para relato completo,estoy muy nerviosa, es un lindo proyecto.Por esto es que mi post va el miércoles! Besos

Silvia Beatriz dijo...

Bueno TitoCarlos, amigo, siempre dando clases a los aprenices de letras como yo...
Pásate a buscar El premio joyas para el alma (es tu blog nada mas y nada menos que eso)y el premio por vuestra amistad, que tengo muy claro que debo compartirlo contigo.
Se que tienes muchos, pero seguro tienes un lugar para guardarlos por allí.
Besos

Mica dijo...

Precioso, como siempre. Un besote.

milagros dijo...

Un texto precioso, como bello el texto del artista, que me ha encantado.

Sergio dijo...

Hubiera sido más bonito que murieran juntos... En fin, jjajaja! qué se le va a hacer!

Un buen cuento para animarme a volver a los blogs, que los tengo abandonados!!

Sergio dijo...

Buenaaas... vuelvo y me encuentro con un buen relato, muy bien llevado y de final sorprendente, como me gustan a mí, jajajaa!! (bueno, al menos a mí me sorprendió... aunque el nombre de Álex no me gusta nada, jaja!!)

Besos!

AliciA dijo...

Hola, Carlos, el último comentario es mío, es que comparto ordenador con Sergio, ups!!

Siab-MiprincesaAzul dijo...

morir para dejar vivir.. o vivir para dejar morir.... eso es amor del verdadero.....
un beso

Mariana Castrogiovanni dijo...

Increíble Amigo, tu creatividad me abruma. Un relato fantástico, impresionante literatura.
Eso sí, si te leyera una psicóloga te peguntaría qué más cuentan tus cuentos, que hablan de tanta muerte?
Un beso, y gracias por compartir tu creación.

Stanley Kowalski dijo...

Fabuloso relato, una historia narrada como pocas, HONOR AL GRAN TITO!!!!

BESOS Y FELICITACIONES.

Isabel dijo...

Es un relato muy bueno, me ha encantado. Un beso

Sil dijo...

DEL TALLER KAPASULINO HE CAIDO AQUÍ, PORQUE ME EMBELESÉ CON LO LEÍ AHÍ CABALLERO.
SI UD ME LO PERMITE, LO ENLAZARÉ (VIRTUALMENTE) PARA NO PERDERLE PISADA.

SALUDOS.

Winnie0 dijo...

Me ha encantado tito Carlos. Qué bien narrado y descrito...ese estado de...¿transición?. Es cierto que el final sobrecoge..pero no me deja mal cuerpo.Es fuerte y a la vez...hermoso.
Ah! y no, no podemos anclarnos en el pasado...vivir es demasiado hermoso. Besos

liferose-mariqui dijo...

impresionante de verdad.Una historia fascinante y sobrecogedora...me ha encantado de veras.

TitoCarlos dijo...

Naty, bienvenida a la blogosfera, espero leernos a menudo.

Halatriste, cuando se van, esperamos a los que vengan o vamos por otro camino. Hay un toque de falta de dignidad en la persecución.

Marinel, quedarse quieto, darse por vencido, también es ausencia de autoestima que acaba mal, efectivamente.

Chache, gracias, seguiremos leyéndonos.

Jose Manuel, estoy de acuerdo contigo, y si esa luz se apaga habrá que buscar otra o cambiar de bombilla si es necesario.

Jorge, la muerte no tiene porqué ser triste; forma parte de la vida.

Didac, lo siento. Todo esto está inspirado en un sueño, y sí, desperté desazonado...

Kuoremio, espero tu relato con ansiedad

Silvia, lo recojo y lo muestro en mi blog con alegría. El viernes haré un post dedicado a premios. Yo aprendo de todos vosotros. Muchas gracias. un beso,

Mica, Milagros, Sergio, Siab-MiprincesaAzul, paso a veros en cuanto pueda. Gracias por vuestra visita.

AliciA, me encanta sorprenderte. Un beso,

Mariana, Hasta ahora mis narraciones hablan de amor, muerte y colores (azul, gris, rosa, verde, fíjate bien). Podría ser un análisis cromático del amor y de la muerte. Te serviría para una tesis, Ja! Gracias, mi psico, un besazo,

Stanley, eres uno de mis grandes seguidores y yo tu fiel seguidor. Me abrumas con lo de gran Tito; sería Tiazo, ja, ja, y podrían confundirme con Thiago, ja, ja!
Un abrazote y muchas gracias,

Gracias Isabel, por la visita, te la devuelvo en breve. Un beso,

Sil, claro que puedes enlazarte, te lo agradezco. Un beso,

Sobrinita Winnie, no te canses de anunciar que vivir es hermoso, pero nunca es demasiado.


Muchas gracias a todos.

Mari Carmen dijo...

Muchas veces he pensado cómo será cuando llegue mi hora. No logro imaginármelo porque me da pavor, pero si voy a estar envuelta en una bruma azul, recordándome el mar junto al cual nací, no creo que me importe mucho.

Un gran relato :)

Un abrazo

TitoCarlos dijo...

liferosa-mariqui, gracias por pasar. Intentaré leerte

Mari Carmen, pensamos mucho en la muerte, pero ella siempre nos sorprende...

Un beso,

Odi Noyola dijo...

>.< El título esta ¡Encantador y toodo! Como sos vos ♣ ¡Pasela bien Encantador! :P

TitoCarlos dijo...

¡Gracias, Odi! Me encanta encontrarte por todas partes; ¿o eres tú la que me va encontrando?

Un besazo,

anapedraza dijo...

¡Hola Tito Carlos!

Me encanta como escribes. ¡Me encanta este post! Me queda un regusto amargo y triste, pero a mi me gustan las historias tristes...

Si alguna vez te pasa por la cabeza cerrar el blog, ¡pellízcate! yo lo sentiría mucho.

¡Un fuerte abrazo!

MIGUEL

P.D. Te quiero dar las gracias por las demostraciones y afectos que nos has mandado, en cualquier momento viene Claudia al mundo.

TitoCarlos dijo...

Miguel, Ana, Claudia, hay cosas que suceden y marcan un antes y un después. Bueno, para alguna no hay un antes, pero comparte el después.
Será magnífico.

Un abrazo,

Lola Mariné dijo...

Interesante ese meterse en la mente del protagonista y compartir con él sus sensaciones.
Muy bonito también el dibujo y las palabras que lo acompañan. No sabía que el azul era el color de la tristeza ¿será por eso que no me gusta demasiado?
Besos.

estoy_viva dijo...

Me ha gustado mucho el relato, como vuelve dejando alguien hacia esa luz, lo que no estoy de acuerdo es que el azul sea simbolo de tristeza, para mi los grises, negros.
Ya cambie en tu post la equivocacion, es que no me dejaba copiar y pegar, quiero hacerlo rapido y pasa lo que pasa, lo siento.
Con cariño
Mari

cristal dijo...

Me ha dejado impresionada tu relato. Has descrito muy bien la angustia, la desolación y ese estado que está a medio camino entre la vida y la muerte. Te felicito. Un abrazo, Tito.

Menda dijo...

Madre mía, qué bonito relato!!!
Y la ilustración es encantadora.

Un saludo.

Tinika dijo...

¿Será así realmente cuando suceda? ¿será un azul intenso el que veamos en nuestra partida hacia otra vida? yo creo que más bien será todo negro... o blanco. Pufff Tito tan dentro me llegó y tan concentrada leí que ahora no voy a parar de darle vueltas e imaginar. Me encantó. Gracias por estas historias. Besos

BeN-HuR dijo...

[...]ya habíamos ganado la partida al tiempo.


[...]y la miré y me miró, y me dijo que era famélica, me dijo que era famélica y puta y que se llamaba ...


vida.

IBE dijo...

Me ha encantado, una vez más.
Realzas la desesperación de la pérdida traumática, que yo he vivido, la inapetencia, la crisis de ansiedad, etc. y, al final, el triunfo de la razón, la lucha interior y el camino a la esperanza, el abrirse a conocer a nuevas personas, que también valen la pena.
Toda una enseñanza.

J. Marcos B. dijo...

Un abrazo Tito, este texto que acabo de leer es un relato triste, pero bueno..., a veces la vida nos pone en tesituras, de ese tipo,como Alex, para crecer hacia lo que de verdad importa...
Pero es una larga historia de FE que creo ya conoces amigo.

Otro abrazo zen.

TitoCarlos dijo...

Lola Mariné, pensé en el negro, pero ¿como serían las sombras?
Realmente todo es ficticio. Los objetos reflejan el color que no absorben de la luz. Sin luz, no hay color.
A mi tampoco me gusta demasiado el azul.
Un beso, y gracias por tu comentario.

TitoCarlos dijo...

estoy_viva (Mari, Los colores nos influyen; algunos negativamente, otros son indiferentes. Para mi el azul es indiferente, por eso lo he puesto en esos momentos en que no se siente nada.
Gracias por el comentario, por tu blog, por tí en definitiva.
Un besazo,

TitoCarlos dijo...

Cristal, me ha gustado impresionarte a ti también. Gracias.

Menda, pues pas por el blog del pintor. Es impresionante.
Gracias por pasar por aquí. Un beso,

Tinika, nadie lo sabe, nos lo imaginamos, hablamos de ella, pero ella nos sorprenderá.

Ben-Hur, siempre sorprendiéndome, hasta en tus comentarios. Te lo digo sinceramente: creo que eres un crack. Un abrazo,

Ibe, lo has entendido perfectamente. Eso es un premio para mí. Gracias.

J.Marcos B., no tengo una fé inamovible; mis experiencias y las que asumo me hacen ir variando. Eso sí, sin bandazos; siempre en la misma dirección.
Gracias por pasar por aquí. Un abrazo,

Paula de Bera dijo...

Tito, no puedo ni hablar de cómo quedé conmovida por tu relato.
Es que la muerte me ha visitado muchas veces seguidas.
La primera vez, quise morir con él.
Y te aseguro que una parte mía murió.
Como te darás cuenta, me llegó hondo. Hermoso y profundo este post.
Besotes!!!

estoy_viva dijo...

Personalmente el color azul dice cosas siempre en positivo como tambien el rojo, lo uso frecuentemente para animarme mas, como venga un toro...jaja
Cada vez me gusta mas el relato, menuda imaginacion que tienes y lo mas bueno es saber expresarse con tanta maestria...se nota que hay envidia...de la sana ehhh.
Con cariño
Mari

Any dijo...

Precioso. Realmente precioso.

Gracias por tu visita y tus palabras.

Biquiños.

maria jesus dijo...

Que relato mas bueno y mas bien escrito. Capto mi interes desde el principio. Me ha gustado mucho. Saludos

Andrea dijo...

Vaya, cuántas cosas dice este relato. Las sombras azules multiplicándose, llamándolo, y él sin acudir. Se puede interpretar que ella lo llama para llevarlo consigo a la muerte, por eso el no responde.., quizá lo sabe. En fin, cada uno lo interpreta a su manera verdad? Precioso, me ha encantado. Un beso Tito.

Odi Noyola dijo...

>.< ¡Buenas! me ¡encanta encontrarte! ¡Bonitos instantes lindura! >.<

estoy_viva dijo...

Espero que hayas tenido un dia precioso con muchos regalos si eres papa o el mejor de todos unos besos de tus hijos.
Lo de siempre que los premios son para repartir no son para guardarlos para mi sola hay que dejarlo fluir como si fueran rio, por el bien de todos.
Con cariño
Mari

BeN-HuR dijo...

[...] gracias por lo de ser un crack [...] unA crack xD


Gracias por tu cumplido, no lo repitas mucho que una se pone colorada muy facilmente ...


Un saludo desde CANTABRIA (esperando más de tus palabras)

danimetrero dijo...

Guau!Me ha encantado sobre todo el momento en el que pasa de la conciencia a la inconsciencia y como has descrito el umbral entre la vida y la muerte. Que miedo.

Sil dijo...

TITO CARLOS:
Hace rato que quiero entrar en ¨Visión Romántica¨y no me lo permite !!!!!!!
qué estoy haciendo mal ?????
BESOS.

Anabel Botella dijo...

Un relato bello y estremecedor por lo dramático. La vida y la muerta se dan la mano desde el principio de los tiempos.
Saludos desde La ventana de los sueños, blog literario

TitoCarlos dijo...

Paula, me baso en lo que cuentan los que han estado en ese límite. Parece que se coincide, ¿no?
Gracias por la visita.

Mari, yo envidio tus poemas...
Un beso,

Any, nos seguimos leyendo

Maria Jesus, gracias por la visita. Lee mas de mis historias, me interesan tus comentarios.

Andrea, No creía que habia llegado su hora, y no entendía por qué tenia que irse.
Gracias por tu visita, guapetona, un beso,

Ben-Hur, no me creo lo de ponerte colorada, a pesar de tu ternura.
Un beso fuerte.

Danimetrero, en ese estado no se siente nada; ni siquiera miedo. Gracias por tu visita y comentario. Nos leemos.

SIL, hubo un pequeño fallo, la historia con ese título aparecerá en una semana, creo. Renueva tu rollblog y habrá desaparecido. Un beso,

Odi Noyola dijo...

>^-^<

Desdichado dijo...

Tito, es todo un decubrimiento tu blog. Eres un auténtico maestro. Trataré de aprender con tus historias regaladas. Gracias.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Tito Carlos,

Que hermosa historia... será así la muerte? la representaste muy bien, felicidades!!

Te mando mis saludos desde México,

Ragofer dijo...

Magnífico este relato,como todos los demás que acabo de leerte ahora mismo, siento no haber podido visitarte antes a pesar que me sigues en mi blog desde hace un par de semanas, me ha encantado hacerte esta visita. Me gusta lo que leo aquí.

Oz Vega dijo...


Yo siempre he pensado que la muerte es marron... ese color se me parece a ella
¸.•´¯`•...¸><(( ((º>

TitoCarlos dijo...

Desdichado, yo si que aprendo de todos vosotros; Gracias por pasar por aquí.

Ruth, Oz, la muerte siempre nos sorprenderá. Esto es ficción aunque se basa en comentarios de personas que han estado en esta zona...
Gracias a ambos,

Ragofer, me interesan tus comentarios, puedes hacerlos sin prisa para concretarlos. Muchas gracias; Nos leemos.

Reina dijo...

El azul es mi color; "tu" Alex es hombre; "mi" Alex es mujer; ambos resucitan de diferente manera. Alex mujer está muy confusa; Alez hombre creo que tiene claro que se equivocó...

Me ha gustado, mucho.

Un beso

kOkOaVaN dijo...

Me has recordado unas cuantas sensaciones que pasaron por mi mente en temporadas en las que se me olvidaba comer (no es que se me olvidara...simplemente le restaba importancia)...muy mala la depresión,el sentirse solo y el no querer pedir ayuda a los demás...uno se siente solo y con esa actitud lo único que consigue es estar más solo aún...bueno es que al protagonista de tu relato le vino un toque de lucidez...aunque se deje llevar por su suerte. ;) Me gusta!!

Apoya el premio (pulsa la foto)