jueves, 15 de enero de 2009

Los gatos


Al parecer la actual crisis no es tan grave como la que hubo en Madrid hace muchos, muchos años, en la que ciudadanos de esta villa tuvieron que emigrar a otros lugares abandonándolo todo, incluida su casa. Estas casas abandonadas, del tipo molinera, una sola planta y pocas ventanas, llegaron a ser abundantes y fueron ocupadas por pequeños felinos dada su magnifica tranquilidad de día y de noche.
Barriadas enteras en que los gatos campaban a sus anchas, organizando orgías y cacerías nocturnas, sin molestar a ser humano alguno.
Como nada dura una eternidad, no solo acabó la crisis, sino que empezó a abundar trabajo y riqueza en la capital, provocando de nuevo la venida de familias enteras buscando una mejor vida. Estas familias ocuparon el lugar de los gatos en las casas abandonadas, y mientras duraba su, digamos, estancia ilegal en la ciudad, se les puso el adjetivo de 'gatos', ya que vivían donde ellos. Como la vida en esos barrios abandonados no era muy agradable, sus habitantes también hacían la vida de gato en sus salidas nocturnas, en sus reyertas, y no sé si también en sus orgías. Vamos, que hacían honor a su sobrenombre en cada una de sus actividades.
Probablemente llegaron a ser tan numerosos, y adquirieron tanta fama, que desde entonces cualquier madrileño, sea de importación o nó, era llamado 'gato'.
El origen del madrileño es, por tanto,........ ni se sabe. La amalgama de originarios de otras tierras hace que no se practique la endogamia, ni cultural, ni social, ni racial, adquiriendo virtudes y defectos vengan de donde vengan, enriqueciendo su personalidad. Esto hace que no les importe el etiquetado de 'gato', 'chulo', etc. ya que es muy seguro que el etiquetante y el etiquetado tengan antecesores comunes de no mucho tiempo atrás.
Parece mentira, pero a mi edad, escuché por primera vez esta expresión referida a los madrileños: Estando en una tienda de muebles de Valladolid, entró un cliente y dejó la puerta abierta; el dependiente, indudablemente conocido del cliente, dijo: 'Por favor, cierre la puerta que no somos de Madrid'. Según los pucelanos, asturianos, gallegos y valencianos por mí consultados, es por la fama de Madrid, como ciudad de puertas abiertas.

Gracioso.



4 comentarios:

Lola Mariné dijo...

¡Vaya! Sabía que a los madrileños se les llamaba gatos, pero desconocía el origen de tal denominación.
Curioso.

danimetrero dijo...

Buenas Tito C. Un buen descubrimiento tu nuevo blog. EL origen de la terminología gato para los madrileños tb se dice que Según la leyenda, en mayo de 1085 las tropas del rey Alfonso VI avanzaban hacia Magerit. Al amanecer llegaron a la puerta de la Vega. Se movían cautelosamente para sorprender al enemigo. De repente, uno de los soldados se separó del pelotón y comenzó a trepar por la muralla, clavando la daga entre las junturas de la piedra. Subió tan ágilmente que todos empezaron a decir que parecía un gato. Cuando comenzó la lucha el soldado ya había llegado arriba. Corrió al torreón de la fortaleza y cambió la bandera musulmana por la enseña cristiana.

En memoria de esta hazaña, el soldado y toda su familia cambiaron su apellido por el de «Gato».
saludos

TitoCarlos dijo...

danimetrero, he oído muchas historias sobre el origen de ese adjetivo para los madrileños. Lo mas antiguo que se ha encontrado en que a un madrileño se le llamara 'gato' es la historia que cuentas, y es posible que ese sea el origen, pero ¿no es mas bonita mi versión?

Gatos Chulapos dijo...

Llamándose mi blog como se llama nunca había oído esta versión. Conocía la de danimetrero y pensaba hacer un post sobre ella, pero ahora indagaré un poco mas sobre el origen.

Siendo cierto o no es una versión preciosa!

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